martes, 9 de octubre de 2012

Saturno ha entrado en Escorpio el 5 de octubre



Comienza un nuevo periodo de
tres años para quemar karma

Octubre de 2012

El 5 de octubre a las 8:54 PM GMT, el planeta gigante Saturno ha
entrado en el signo de Escorpio, por primera vez en veintisiete años,
marcando el comienzo de un periodo de tres años con el énfasis en
quemar karma. Esto plantea la pregunta: ¿qué es, exactamente, el
karma, y cómo se quema?

El karma por lo general tiene una mala reputación. La mayoría de las
veces, cuando la gente se refiere a él habla del “mal” karma. Pero la
idea de un buen o mal karma se deriva de no entender lo que realmente
es el karma y lo que tiene para ofrecer. Para todos nosotros, durante
los próximos tres años, mientras Saturno pase a través de Escorpio,
será bueno tener claridad acerca de esto.

Para las personas nacidas entre finales de 1953 y finales de 1956, y
para aquellas nacidas entre principios de 1983 y finales de 1985, que
tienen a Saturno en Escorpio en sus cartas natales, es especialmente
bueno tener claridad. Ellos más que nadie, aquellos de 27-29 años y
56-59 años de edad, tienen la fuerza de voluntad para darle un vuelco
a nuestro mundo en los próximos años, cuando Saturno regrese al
todopoderoso territorio de Escorpio, donde estaba cuando ellos
nacieron.

Hay tres fuentes de karma: personal, ancestral y colectivo. Los karmas
personales resultan de los actos que hicieron o no hicieron en vidas
pasadas. El karma ancestral se transmite a través de sus linajes de
sangre. Los karmas colectivos son los desafíos que las nuevas
generaciones de personas deben enfrentar para que se produzca la
evolución.

En cada caso, el karma proporciona un ancla para que puedan arraigarse
más profundamente en la naturaleza de su existencia, y un trampolín
para que surja su destino óptimo en la tierra. El karma le da a su
vida un tema de fondo. Les da consistencia entre lo que eran y lo que
van a ser.

El karma no es más bueno o malo que lo es la física, es la ley
fundamental de la existencia. Hechos que obraron o no obraron en su
vida pasada, siguen vibrando en esta vida, ofreciéndoles fuertes hilos
de un tapiz cósmico que apretar. Las luchas que sus ancestros
enfrentaron burbujean en sus linajes. Los hilos kármicos necesarios
para que se produzca la evolución cuelgan en la conciencia colectiva.
Cuando Saturno pasa por Escorpio, cada una de estas tres ramas del
karma se enciende, animándolos a agarrar los hilos sueltos y
mezclarlos en un patrón más claro y apretado que los libere de la
esclavitud a las fuerzas inconscientes.

El propósito del patrón kármico es seguir llevándolos de vuelta a las
fuerzas raíces que deben transformar para catapultar su despertar. Los
patrones kármicos se repiten de vida en vida y dentro del transcurso
de una sola vida para llamar su atención. El momento de despertar en
medio del patrón kármico produce una revelación. Como en una historia
de misterio, las pistas estuvieron allí todo el tiempo, pero se
requería excavar un poco más antes de poder ponerlas juntas en la
revelación.

Hasta que obtienen esta revelación, a menudo no pueden reconocer que
ustedes mismos crean la mayoría de sus propios patrones de toda la
vida. Eventos y relaciones que parecían al azar, sin sentido o
disfuncionales, ahora adquieren un consistente tema subyacente.

Cuando comprenden sus principales temas kármicos subyacentes, la misma
presión que solía atarlos a la madera crujiente de una catapulta
gigante, los lanza hacia la libertad. Las mismas fuerzas que los
tenían atados, tiran de su alma hacia atrás como una flecha que espera
que la suelten. La gran paradoja del karma es que es una forma muy
poco-libre para liberarse. ¡Los mismos patrones disfuncionales que más
los atrapan son su única oportunidad de libertad! Éste es el principio
fundamental en juego en el karma – que cuando despiertan a sus
patrones más imposibles, también están despertando a las raíces de su
mayor felicidad y bienestar.

La libertad profunda resulta cuando no sólo crean un cambio en sus
circunstancias externas, sino que aún más agudamente, sueltan las
raíces de la disfunción que re-crearon una y otra vez hasta que
despertaron.

Las personas que heredan los karmas más difíciles tienen la mayor
capacidad de despertar. Las personas con menos karma tienen menos
motivación para despertar. Ya sea que tengan mucho o poco, durante
estas próximas dos décadas decisivas de la evolución humana, a todos
se nos está empujando por el exprimidor kármico para tener claridad en
cuanto a quiénes somos y qué estamos haciendo, tanto a nivel local
como global. Éste es el mecanismo subyacente de lo que está haciendo
la vida tan intensa en estos días – el karma humano se está acelerando
para ofrecernos nuestra mayor oportunidad para despertar.

Durante los próximos tres años, mientras el gigante Saturno pase por
el riguroso Escorpio, las lecciones kármicas se van a intensificar. Lo
bueno será mejor, y lo malo, peor. Esto ya ha comenzado, pero se va a
intensificar más. Mientras el Señor del Karma va surcando la oscura
guarida del escorpión, cada persona que despierta del trance de
Normalidad se suma a la fuerza de un buldozer kármico colectivo,
abriendo surcos en la oscura capa subyacente de la conciencia
colectiva. Nuestro mundo, que ha estado tan descaminado durante tanto
tiempo, se ilumina con un resplandor subterráneo. Todo lo que aún no
esté bien con la sociedad moderna y todo lo que no sea acorde en sus
propias vidas, va a regresar y regresar y regresar hasta que
despierten a su papel en el gran drama de nuestros tiempos.

A todos aquellos cerca de los treinta y sesenta años los está
empujando al servicio el Mando Galáctico, porque tenemos el poder
escorpiónico para socavar este sistema falso que se ha apoderado de la
conciencia humana como un tumor adictivo.

Con esta avalancha de karma viene nuestra mayor oportunidad para
despertar. Es un truismo astrológico poco conocido que el signo más
amoroso del zodiaco no es Cáncer ni Libra ni Tauro, sino Escorpio.
Cuando Escorpio transmuta karma con el ardiente amor interior, gana el
más poderoso tipo de amor que nunca puede volver a ser transgredido. A
medida que todos nosotros aprendemos a convertir las pesadillas
kármicas de nuestro tiempo en gracia, el alma del mundo se ilumina.

Aquí y ahora, en los tiempos finales de una civilización agonizante
que se sacude, suspendida al borde de la destrucción, le damos un
vuelco a la disfunción sólo para encontrar que estamos más cerca que
nunca de la transformación.

Es verdad, no se puede confiar en nuestros líderes mundiales. Es
verdad que la civilización occidental se está muriendo. La gente a
cargo de nuestra política, educación y medios de comunicación deben
despertar o quitarse de en medio. La normalidad se ha convertido en un
trance adictivo y debe ser reemplazada por una fuerza emergente de
conciencia radiante que vive dentro de cada uno de nosotros. Si
permiten que este aluvión kármico de Saturno en Escorpio los despoje
de sus propias formas de pensamiento obsoletas y patrones
disfuncionales durante los próximos tres años, van a darle un vuelco
al mundo con el poder de Escorpio, y una nueva civilización se
levantará de las cenizas de lo viejo.

Quién eres realmente? ¿Qué viniste a hacer aquí? ¿Cuánto tiempo más
vas a esperar?

¡Adelante!

Mark Borax
Astrología a Nivel del Alma