martes, 24 de septiembre de 2013

¿hasta cuando las mentiras?

16-0-2013


La memoria económica del proyecto de reforma de pensiones del Gobierno de España, que ya tienen los agentes sociales, lo dice claro: el sistema se ahorrará 33 mil millones de euros. Es evidente que este llamado “ahorro” sale de los bolsillos de las personas que perciben o percibirán una pensión. Es dinero que, según las reglas actuales, tendría que ir a las pensiones, pero que con la reforma se quedarán en la caja de la Seguridad Social. Rajoy dijo solemnemente que nunca se iban a bajar las pensiones, remitiéndose a que no se podía atentar contra el segmento más frágil de la sociedad, que se constituye con las personas que las cobran. También dijo que el dinero del rescate bancario era responsabilidad del sector financiero y que este devolvería los 50 mil millones que en concepto de rescate envió el resto de Europa a nuestro país. Lamentablemente el lema del presidente del gobierno es “donde digo digo, digo Diego” y acaba de incumplir las últimas promesas electorales que había preservado. Desgraciadamente para muchas familias, que ya lo están pasando mal, desde el año que viene empiezan los recortes de las pensiones en nombre de la sostenibilidad. Una sostenibilidad se está planteando hasta 2052, cuando en más de treinta años pueden suceder tantas cosas… Además la semana pasada supimos que el Estado, es decir todos y todas nosotras, ha perdido 37 mil millones de euros del dinero europeo con el que se rescató al sistema financiero ¿La forma más sencilla de recuperarlo? Robárselo a los pensionistas. Cuando quiso buscar euros para banqueros lo encontró ¿por qué no lo busca ahora para no tener que tocar las pensiones? El problema no solo lo tenemos en España. Acabamos de saber que algunos investigadores norteamericanos denuncian que la democracia está en peligro porque el 60% de los ingresos de la recuperación económica desde 2009 ha ido a manos de un 0,1% de la población, y lo mismo está ocurriendo en China, Reino Unido o Finlandia. Es constatable que cualquier idea de equidad o igualdad de oportunidades es un sarcasmo y nos lo tragamos como si fuera una realidad física incuestionable igualita que la ley de la gravedad. Dice un proverbio árabe: La primera vez que se produce un engaño, la culpa es del que engaña; la segunda vez, la culpa es del que se deja engañar. Y como dice Iñaki Gabilondo cuando te engañan doce o catorce veces nuestra condición como ciudadanos se degrada tanto que ya no tenemos perdón de Alá