miércoles, 2 de octubre de 2013

noche de estrellas

Noche de estrellas. 30/7/2013. Hay una actividad que me apasiona y me produce una sensación de paz y bienestar increíble, y a la que no puedo dedicar el tiempo que deseo, lamentablemente. En estas cálidas noches veraniegas, busco mi tumbona playera, la colcha de retazos que hizo mi madre para mí, y me tumbo a mirar al cielo. Puedo pasar horas y horas mirando el parpadear de las estrellas y la luz fija que emiten los planetas. Intento descubrir las constelaciones y aprender el nombre de las estrellas que las forman…Y mientras hago esto siempre me sorprende el encendido brillo de una estrella fugaz, que me permite formular un deseo. La única cosa que no puedo hacer es contar estrellas, mi abuela me advirtió, cuando yo era una niña, que de hacerlo me saldrían verrugas. Ella sabía que es casi inevitable contarlas en algún momento, por eso también me enseñó un remedio casero para eliminar esas pequeñas tumoraciones: cubrirlas con una gota de resina blanca del tallo de un higo verde. Mi abuelo mucho más pragmático me decía: no va a pasarte nada por contar estrellas, eso de las verrugas es una historia heredada de las madres judías perseguidas en la España cristiana, les decían eso a sus hijos para que no se les reconociese por su costumbre de buscar la primera estrella de la noche, así les preparaban par saber el momento preciso en el que comenzaba el año judío, en que celebran la fiesta austera de Rosh Hazaña. Por estas enseñanzas de mi abuela y mi abuelo, que eran la cara y la cruz de una misma realidad, he tenido la certeza desde mi infancia, de que el conocimiento se adquiere sumando las versiones que nos aportan quienes nos rodean y que serán diferentes dependiendo de quien lo describe y su bagaje cultural. En cualquier caso la inmensidad del cielo oscuro y las mágicas luces que en él se encienden me seducen. Al contemplarlo pienso en cuantas personas, desde que el mundo es mundo, las han buscado para orientarse en la noche, para marcar el rumbo de la navegación, los veo componiendo figuras con los grupos de estrellas y creando leyendas para recordar las rutas a seguir. El próximo fin de semana, concretamente el viernes día nueve, quiero subir a Jerez del Marquesado a disfrutar de la VI Edición de Noche de Estrellas, que desde el Camping de La Lomilla promete acercarnos a este fascinante mundo. Además podremos disfrutar de “la lágrimas de San Lorenzo”esa deliciosa lluvia de Perseidas ¡Pon rumbo a las estrellas! ¡Las tienes tan cerca!