martes, 25 de febrero de 2014

Un sofá tapizado con una funda nórdica


Tapizar un sofá es muy costoso, y no siempre encontramos la funda adecuada o podemos pagarla. Eva nos muestra cómo tapizó un sofá con una funda nórdica sin dejarse ni las manos ni el bolsillo en el intento.

Producto utilizado: KRÅKRIS, DVALA

Vivo en Menorca. Aquí no tenemos tienda Ikea, sólo recepción de las mercancías que pedimos a Mallorca. Es más caro que en la península, pero bueno, como viajé a Madrid hace poco, aproveché para comprar algunas cosas. Por ejemplo, las sábanas bajeras, que están a mitad de precio en Madrid.

Me decidí a "tapizar" mi sofá con algo barato, que no se mueva, facilmente lavable (necesario porque mis perros usan el sofá, vivimos en planta baja y llegan con las patas sucias) y más fácil todavía de quitar y poner.

Cubrí la estructura de mi sofá con la funda nórdica KRÅKRIS (11 € para cama grande), con sus dos cojines. Y para los asientos y respaldo utilicé dos sábanas ajustables DVALA (12 € las dos). Debajo de las sábanas hay una funda impermeable de cama para evitar que se moje el sofá. Lo más terrible fué que me compliqué la labor haciendo todas las esquinas y forma de la estructura, mil medidas y más de una vez tuve que descoser y volver a coser. No soy experta costurera, algunas chapucillas quedaron por dentro. La parte de atrás del sofá, como no se ve, no la forré del todo con la nórdica, sólo una tira estrecha, y por dentro utilicé el mismo sistema. Así ahorré tela. Con cinta velcro en algunas zonas se une tela y tapicería original.

Además hice unas cortinillas con la tela que me sobró que llevan un simple jaretón para que pase la barilla con la que se ajusta al marco de la ventana, superfáciles de hacer. Una gozada. Con menos de 25 € tengo sofá renovado y cortinas a juego. Siento no enviar fotos del proceso, pero me enfrasqué tanto que me olvidé. En breve haré otra funda utilizando otro estampado para no aburrirnos con la decoración.