miércoles, 30 de abril de 2014

Una estantería BILLY y dos usos diferentes


No nos gusta tirar cosas. Cuando no queda más remedio que cambiar un mueble, buscamos a quién le siga haciendo feliz, pero siempre pensamos en un nuevo uso dentro de nuestra casa.

¿Que te sobra una estantería de 2x1? Pues la cortamos por la mitad y la aprovechamos para dar servicio en dos habitaciones. Eso es lo que hicieron Sergio y Natalia con una estantería BILLY a la que dieron dos usos diferentes.

Producto utilizado: BILLY

Hace unas semanas vi en un blog cómo cortaban una estantería BILLY de Ikea, pero en aquella ocasión solo aprovechaban la mitad de la estantería, porque solo lleva una balda fijada con tornillo, que es la que le da estabilidad. El resto de baldas son móviles

Hace unos meses terminamos de amueblar uno de los dormitorios de casa instalando un gran armario, con lo cual ya no quedaba espacio para la estantería BILLY. Yo no soy de tirar, y puse las neuronas a funcionar para darle otro uso.

Hacía tiempo que venía buscando un zapatero de estantería para dentro de otro de los armarios de casa, pero todos eran demasiado grandes o demasiado caros para la función que iban a hacer. Así que cuando vi el tuneo que os comento, tomé medidas y vi que mi estantería BILLY era perfecta para el hueco. Así que, ni corta ni perezosa, le dije a Sergio, mi chico, que la cortara por la mitad con la sierra de calar.

Quedó genial, incluso nos sorprendió la estabilidad que tenía la otra mitad de la estantería, que en teoría no tenía más que la balda del suelo para darle estabilidad. Eso nos hizo poner de nuevo las neuronas a trabajar y a Sergio se le ocurrió la idea de atornillar la balda que nos había sobrado del zapatero para darle estabilidad a la otra mitad. Quedó genial y ahora tenemos un zapatero muy practico para el interior del armario y una estantería en la cocina para aprovechar el hueco sobre el cubo de la basura y poder colocar electrodomésticos pequeños, ya que justo en esa zona hay un enchufe.


Para ello solo tuvimos que cortar el plástico que hace de trasera para que el enchufe quedara descubierto. En principio pensamos poner allí la cafetera de un rojo tan molón, pero siendo previsora, por las posibles manchas de la pared decidí ubicar el tostador, que es mas limpito.

Además de tanto darle vueltas físicas para atornillar y fijar el plástico trasero, vimos que por la parte de abajo los suecos de Ikea habían canteado la base, por lo que le dimos la vuelta para que no se nos viera el borde de contrachapado sin rematar. Aunque ya estábamos dándole vueltas de como rematarlo con aironfish o cantos de pegar de esos que imitan a madera y venden en las carpinterías y ferreterías.

Ahora que ya la tenemos en su sitio viene el momento de decorarla un poco porque nos parecen un pelín sosos los laterales. Quizá le pintemos unas rayas o unos topos a juego con los cojines de la cocina que son en tonos malvas, rosas y azules. ¿Alguna idea?